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Alemania: cómo es vivir en Friburgo, la ciudad "más ecológica y sostenible" del mundo

21 de noviembre de 2017 / No Comments
Max Seitz

Friburgo era gris como la ceniza, pero ahora es verde y quiere ser aún más verde.

Esta ciudad ubicada en el sudoeste de Alemania, a los pies de la fabulosa Selva Negra, fue arrasada por las bombas durante la Segunda Guerra Mundial y decidió reconstruirse con un solo propósito en mente: ser la urbe más ecológica y sostenible del mundo.

Y numerosos hitos ("el primero...", "el más..."), además de premios y certificaciones nacionales e internacionales, demuestran que lo ha conseguido en gran medida, si se compara con otros centros urbanos de la misma escala (cerca de 230.000 habitantes).

Uno lo nota al caminar por Friburgo. En el centro —reconstruido respetando la fisonomía medieval que tuvo desde su fundación en 1120— no se ve un solo automóvil.


Ver noticia completa en BBC Mundo.

Ecos del TCI 2017

13 de noviembre de 2017 / No Comments
En Bogotá se celebró la 20 Conferencia Global de TCI 2017 "El futuro de los clústeres mediante la colaboración entre países y regiones" ("The Future of Clusters Through Cross-Country and Cross- region Collaboration"), evento del TCI Network que tuvo como anfitriona a la Cámara de Comercio de esa ciudad.

Al TCI 2017, realizado del 7 al 9 de noviembre último, asistieron algo más de 400 personas representantes de universidades, institutos de investigación, gobiernos, cámaras de comercio, agencias para el desarrollo, firmas consultoras y expertos vinculados a clústeres de 41 países que se reunieron para hablar de las tendencias emergentes de clústeres y de alianzas para la colaboración y complementariedad entre países con el fin de obtener mejores políticas industriales, mejores negocios y mejores prácticas de gestión.

 

Importantes y valiosas ponencias fueron presentadas sobre el futuro de los clústeres por reconocidos expertos como: Christian Ketel, diplomático líder visible del TCI; Ricardo Hausmann con su pragmatismo y reflexiones críticas, por demás irreverentes si se quiere; Piero Ghezzi con su exposición de sobre la política de desarrollo en Perú y Mary Walshok que en forma amena y coloquial compartió su experiencia y trabajo en la Universidad de California (San Diego). Esto sin dejar de mencionar las participaciones de Daniel Arango Ángel (Viceministro de Turismo, Industria y Comercio), Daniel Quintero (Viceministro TIC), Fabio Russo (UNIDO), Guillermo Acosta (RIAC – OEA), José Miguel Bonavente (BID), Frederic Miribel (Lyon), Ifor Ffowcs-Williams (Nueva Zelanda), Werner Pamminger (Clusterland – Australia), Musked Gulati (Foundation for MSME Clusters) y Ku Kok Peng (PEMANDU),  entre otros.

 

Un reconocimiento especial merece la Cámara de Comercio de Bogotá, en particular su Vicepresidente de Competitividad y Valor Compartido Marco Llinás Volpe, su equipo de colaboradores y los cluster manager de Bogotá por el excelente trabajo realizado para que la agenda del TCI 2017 se cumplieran con lujo de detalles. De igual forma, hay que destacar el tour por las iniciativas clúster porque fue el mejor registro de cómo se transforman las cadenas de valor estratégicas de la ciudad bajo el liderazgo de la Cámara de Comercio.

 

Otro aspecto a resaltar fueron los 20 paneles realizados sobre diferentes tópicos y que congregaron a cerca de 90 especialistas de varios países que compartieron sus conocimientos y experiencias. En el panel “Establecer el ámbito sectorial adecuado para iniciativas clusters” (Setting the right sectorial scope for cluster initiatives) tuve la grata oportunidad, en representación de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío (Colombia), de exponer la experiencia del Clúster de Cafés Especiales del Departamento del Quindío.

 

Un hito del TCI 2017 lo constituyó la entrega del libro “20 YERARS OF TCI NETWORK / THE PAST, PRESENT AND FUTURE OF CLUSTERS” con el que el TCI Network y la Cámara de Comercio de Bogotá conmemoraron dos década de vida de la red global de profesionales para la competitividad, clúster e innovación. Sus páginas traen una sinopsis de lo que han sido las 20 conferencias, desde la de Barcelona (1998) a la de Bogotá (2017); además contiene una serie de reflexiones sobre el papel de los clúster en el desarrollo y enfoques sobre su futuro por parte de connotados especialistas.

 

En el marco del TCI 2017 se le entregó la sede de la 21 Conferencia Global de Clústers 2018 a Canadá y se anunció que el Capítulo Europeo hará la suya en Bruselas el año entrante. De igual forma, el encuentro sirvió de ocasión para que el Capítulo TCI América Latina (CLAC) se reuniera para hablar sobre las actividades a realizar y de paso considerar la aspiración de Panamá de ser la sede de la conferencia continental de 2018

 

A manera de colofón, Chistiam Ketel (TCI) moderó un panel que abrió preguntándole a los intervinientes sobre cuáles desafíos enfrenta las políticas de clúster, qué está cambiando y para qué nos debemos preparar.

Con base en las respuestas dadas por los expertos y de notas que tomé durante el evento construí las siguientes conclusiones generales que quedan como reflexión para lo que se avecina:

1) Si bien la base conceptual de los clústeres no cambiará de forma significativa en los próximos años, su organización sufrirá transformaciones por los entornos cambiantes y los determinantes tecnológicos de la cuarta revolución industrial, en particular, es probable que se den mutaciones en lo que aceptamos como clústeres con los negocios de plataforma, el internet de las cosas y la inteligencia artificial, innovaciones que modifican el concepto de espacio y de cadena de valor, lo que podría llevarnos a pensar en clústeres virtuales y ubicuos.

2) Los clústeres cada vez más deben actuar en redes para que haya un espiral de conocimientos y experiencias compartibles, redes que migrarán hacia plataformas que facilitarán en tiempo real la interacción y el flujo de conocimiento, un ecosistema cada vez más dinámico para debatir y aprender. Algo así como tener a mano un benchmarking global.

3) Las políticas de clústeres no ha sido asimilada en su real dimensión ni con la velocidad que se requiere por la mayoría de gobiernos. Es necesario que cada vez más ministerios y sus similares en los gobiernos locales se involucren con un diálogo permanente entre sí. Me refiero a que las dependencias relacionadas con planeación, educación, economía, agricultura y tecnologías de la información y las comunicaciones deben actuar de forma articulada y coherente ante los empresarios.

4) Es fundamental replantear la metodología de mapeo de clústeres y depurar el procedimiento para priorizar qué sectores o negocios van a ser apoyados y cuáles se quedan por fuera de la ayuda institucional. Esta es una decisión que debe contemplar no sólo el peso actual de un sector sino el potencial de los emergentes.

5) Los clústeres son un instrumento apropiado para avanzar en la internacionalización de las economías locales y para propiciar cambios de mentalidad de empresarios y dirigentes públicos y privados.

6) La estructura de los clister se debe flexibilizar y concentrarse más en sus atributos que en complejas organizaciones difíciles de comprender y asimilar, con lenguajes tecnocráticos y seudocientíficos que separan en vez de atraer.

7) Es necesario que se emprenda una estrategia de difusión para tocar las mentes y los corazones (narrativa – storytelling) de los involucrados (stakeholders), para implicar a más jóvenes estudiantes de universidades, a empresarios con moderada formación académica, a periodistas y comunicadores no especializados, a funcionarios de gobiernos y a la opinión pública en general de forma que vean a los clúster como instrumentos que facilitan la competitividad de las empresas y el desarrollo territorial.

8) Las iniciativas clúster nos ayudan a ser resilientes, a ver los riesgos como oportunidades, a identificar nuevas forma de liderazgo, a construir novedosas y disruptivas formas de ver el desarrollo local y de visionar el futuro que deseamos.

Armando Rodríguez Jaramillo
Director NaoClúster - armando@naocluster.co

Viaje al laboratorio de la innovación de Citi en Israel

/ No Comments
Este pequeño país de ocho millones de habitantes ha logrado atraer a más de 300 multinacionales, incluyendo a grandes tecnológicas, gigantes industriales y bancos internacionales como esta entidad norteamericana.

¿Por qué instalar un centro de I+D en Tel Aviv?

- La capital cultural y empresarial de Israel es, al mismo tiempo, la mayor cantera de 'start up' del mundo: cada año nacen en la ciudad 1.000 nuevas 'start up'.

- Tel Aviv ofrece buena ingeniería -aunque los costes salariales son elevados-, creatividad y rigurosidad en los compromisos y plazos de entrega.

- Las industrias más desarrolladas son la ciberseguridad, la tecnología militar y la gestión del agua, pero emerge con fuerza el sector 'fintech'.

- Eytan Schwartz, CEO de Tel Aviv Global City, reconoce que la regulación no facilita el traslado de empresas al país. Más sencillo es abrir un centro de I+D.

- La mayor parte de la población habla inglés, sólo hay una hora de diferencia horaria con Europa central y el clima es bueno: hace sol unos 320 días al año.

Ver nota completa en La Expansión

La humanidad contra la máquina: el cuento de terror que empezó hace dos siglos

6 de noviembre de 2017 / No Comments
Por Editores de MIT Technology Review en español | traducido por Patricia R. Guevara

La historia de la sociedad contra la automatización se remonta a 1811 cuando los luditas destrozaron las máquinas textiles de sus fábricas. Desde entonces, partidarios y detractores han creado una línea temporal marcada por los cambios laborales y sociales, los grandes avances y la incertidumbre sobre el futuro de la sociedad.


Desde el principio de la sociedad industrial, la gente se ha maravillado del poder de la automatización. Pero al mismo tiempo, ha lamentado que las capacidades humanas hayan ido perdiendo valor irremediablemente.

Nota completa en MIT Technology Review

Parecidos y diferencias de las generaciones X, Y y Z: así ven la vida y el trabajo

3 de noviembre de 2017 / No Comments
Vinika D, Rao, Henrik Bresman

En un futuro próximo, tres de las generaciones más estudiadas de la historia convergerán en el lugar de trabajo al mismo tiempo: la generación X, nacidos antes de los años ochenta pero después de los baby boomers; la generación Y o millennials, definida en general como las personas nacidas entre 1984 y 1996; y la generación Z, que englobaría a las personas nacidas después de 1997, las siguientes en incorporarse al mercado de trabajo.


En una encuesta realizada a 18.000 profesionales y estudiantes de estas tres generaciones procedentes de 19 países, encontramos algunas diferencias importantes en sus aspiraciones y valores. Esperamos que los resultados de esta encuesta, realizada por el Instituto de Mercados Emergentes INSEAD, Universum y la Fundación HEAD, sean de utilidad para las empresas que buscan retener, desarrollar y atraer a los trabajadores de estos grupos demográficos. Sin embargo, es importante mencionar que nuestros hallazgos son una instantánea de dónde se encuentran estos empleados en estos momentos; las necesidades y expectativas de los trabajadores suelen evolucionar a lo largo de sus carreras y esperamos que futuras encuestas actualicen la validez de nuestros resultados.

Artículo completo en Harvard Business Review

La prensa es el reflejo de la sociedad.

2 de noviembre de 2017 / No Comments
Recuerdo de niño que los diarios entraban a mi casa por debajo de la puerta develando una ventanita por la que oteaba más allá del vecindario, un visor por el que descubrí un multiverso de cosas y sucesos que ocurrían allende las fronteras comarcales. Hojeando sus páginas olorosas a tinta y con tinta en los dedos me enteré de lo grato e ingrato que acontecía en mi patria y en el planeta entero.

Luego, de universitario, en la segunda mitad de los años setenta, fisgoneé periódicos del mundo en los pasadizos del Hotel Tequendama de Bogotá a donde llegaban con varios días de atraso. En ellos leí noticias y artículos sorprendentes que la gran prensa nacional no publicaba por privilegiar los debates políticos de la época entre liberales y conservadores, y por cubrir hechos de una violencia urbana y rural sempiterna entre los de derecha y los de izquierda de la que aún no se libra el país, enfrentamiento en el que cada cual se piensa mejor que el otro.

Como soy del coletazo de la generación del baby boomers, celebré que la tercera revolución industrial nos trajera la internet, innovación que hizo realidad la impensable experiencia de navegar diaria y nochemente por los periódicos del mundo a través del computador y los dispositivos móviles. La red informática facilitó la promiscuidad de ideas, conocimientos y culturas; nos permitió conocer cómo y qué se piensa en los cinco continentes, cuáles son los temas de vanguardia y los últimos adelantos; entender los conflictos de nuestro tiempo y, por sobre todo, formar y cultivar un pensamiento crítico como ciudadanos universales.

Sin embargo, creo que los periódicos son como el reflejo de las sociedades. Basta leer la prensa de un determinado país o región, o de un municipio cualquiera, pequeño si se quiere, para inferir cómo piensa su comunidad, cuál es su grado de cultura y los temas que le apasionan, sus conflictos, la visión de futuro, sus valores y ética pública, la forma en que hace política y sus temas de progreso. En pocas palabras, sus niveles de desarrollo, evolución y cosmovisión.

El papel de la prensa es enorme en la difusión de la cultura y el conocimiento, y en la formación de una consciencia crítica sin la cual sería difícil tener juicios basados en una ética pública. Es por esto que un periodismo amarrado al quehacer político, que toma partido entre gobierno y oposición, que sirve de corifeo al mejor postor en ocasiones aquí y en otras acullá, que practica la posverdad, que se ceba en noticias amarillistas y sensacionalistas y que se concentra en las banalidades de la farándula, es un periodismo que poco o nada le aporta a la sociedad.

Hay que ser disruptivos y oxigenar los contenidos. Hay que darles cabida a los líderes y constructores de sociedad y comunidad, a los empresarios que generan riqueza y empleo, a los científicos que crean conocimiento, a los innovadores que aportan nuevos productos y servicios, y a los millennials con su renovada forma de ver el mundo. En fin, una prensa que nos conecte con la cuarta revolución industrial, la de la convergencia tecnológica, el internet de las cosas y la inteligencia artificial, esa revolución portadora de una realidad que erosiona las leas de una  sociedad que en ocasiones parece hibernar sin primavera a la vista.

Armando Rodríguez Jaramillo

www.naocluster.com