News Ticker

Menu

Browsing "Older Posts"

El ADN de los emprendimientos dinámicos e innovadores.

22 de diciembre de 2016 / No Comments

El emprendimiento es uno de los temas más mentados en los últimos años por las entidades públicas, académicas y privadas que se dedican al desarrollo productivo y al impulso, fomento y creación de nuevos negocios. Sin embargo, es conveniente separar el emprendimiento básico, conocido como de subsistencia o autoempleo, del emprendimiento dinámico que se relaciona con nuevas empresas de alto potencial para asimilar y contribuir a la innovación, al empleo y al crecimiento económico de una región.

Así que es posible afirmar que los emprendimientos dinámicos se caracterizan, una vez las empresas superan el “valle de la muerte” en sus primeros años de vida, por generar organizaciones con buenas probabilidades de sostenibilidad y crecimiento.

Son muchos los beneficios de los emprendimientos dinámicos entre los que se pueden mencionar: diversificación y sofisticación del aparato productivo, inclusión de los territorios a las cadenas globales de valor, difusión del conocimiento, aumento de la productividad local y generación de empleos estables y de calidad. Pero estos emprendimientos no se dan por generación espontánea ni porque lo decreten los gobiernos, de ahí que sea esencial entender qué hay detrás de esta empresas, cuál es el ADN que las empuja, en qué entornos específicos encuentran los ambientes propicios para crecer, en fin, comprender por qué se dan y qué condiciones son nec esarias para que nazcan.

Hugo Kantis, en el artículo ¿Qué hace que surjan emprendimientos innovadorares? Un aporte Latinoamericano, publicado en los Blogs del BID, señala que "[…] los emprendimientos surgen y logran progresar cuando existen propuestas de valor innovadoras, lideradas por equipos emprendedores de calidad que ambicionan crecer, y que cuentan con las condiciones favorables para la concreción de sus proyectos […]. De lo que se trata es de entender qué hay detrás de una nueva empresa dinámica, que ingredientes conforman la máquina económica y social que contribuyó a su surgimiento."

Kantis describe en su artículo tres ejes claves para el surgimiento de emprendimientos dinámicos e innovadores que reordeno en los siguientes cuatro:

1- Capital humano emprendedor.

Se fundamenta en tres factores clave: condiciones sociales, cultura y sistema educativo. El grueso de los emprendedores que fundan empresas dinámicas suelen provenir de las clases medias. Una clase media más frondosa es la base para el emprendimiento dinámico, a la vez que el emprendimiento dinámico ayuda a ampliar el peso de las clases medias. Estos segmentos de la sociedad se caracterizan por su ambición de progreso y por contar con cierta base de capacidades y recursos que les permiten acceder a las oportunidades que ofrece la educación, que es clave para acceder al conocimiento técnico y a empleos que ayudan a desarrollar capacidades.

2 - Cultura abierta.
Una cultura abierta que facilita el networking y hace más factible emprender, en tanto que una sociedad que valora a los emprendedores lo que hace es aumentar la deseabilidad de crear empresas entre las personas.

3 - Vectores de oportunidades.

Los factores clave acá son: estructura empresarial, plataforma de ciencia y tecnología para la innovación y condiciones de la demanda.



- Una estructura rica en pymes y empresas tecnológicas, con grandes firmas abiertas a la novedad y con demandas sofisticadas, suele generar más oportunidades para los emprendedores que las que están más concentradas en organizaciones tradicionales y conservadoras.



- Una plataforma de ciencia y tecnología, que puede ser un gran aliado del emprendimiento y la innovación cuando cuenta con organizaciones tales como universidades e institutos de investigación de excelencia, con una cultura y estructura organizacional y con incentivos que favorecen la transferencia de conocimiento en general y a través del emprendimiento en particular. 



- Una economía pujante y consumidores que privilegian la diferenciación por sobre el precio ofrecen condiciones potencialmente más favorables para el crecimiento de las nuevas empresas que una declinante o estancada.

4- Palancas para la concreción y potenciación de los emprendimientos.

Las tres dimensiones clave son: capital social, financiamiento y políticas y regulaciones. En efecto, para que puedan llegar a buen puerto es relevante contar con capital social, es decir, bases de confianza para tejer redes, financiamiento apropiado y gobiernos que remueven obstáculos regulatorios y actúan proactivamente mediante programas y políticas efectivas.

Estos cuatro ejes deben ser tenidos en cuenta por las instituciones que fomentan y promueven los emprendimientos dinámicos, las cuales se deben esforzar por articular acciones que permitan generar sinergias en el ecosistema de emprendimiento para ampliar su cobertura y efectividad. De igual forma, los emprendedores deben comprender la necesidad de arriesgar y comprometerse con emprendimientos que los lleven a la producción de bienes y servicios de mayor complejidad y sofisticación, creando una masa crítica de empresas con el potencial de comportarse como un espiral en la difusión de la innovación y el conocimiento, y en la creación de riqueza y bienestar.

Armando Rodríguez Jaramillo.
Director de NaoClúster

Deja tu comentario y haz clic en los botones de redes sociales y comparte el artículo con tus amigos. Gracias.

Quindío y su competitividad

1 de diciembre de 2016 / No Comments

El Índice Departamental de Competitividad 2016 (IDC) lanzado el pasado 24 de noviembre por el Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario contiene información útil para 25 departamentos  y Bogotá. Este escalafón evalúa la competitividad territorial con base en 94 variables duras agrupadas en diez pilares y tres factores por lo que sus resultados son el fruto de una copiosa información estadística y una exhaustiva interpretación, lo que invita a reflexionar en los resultados más que hurgar en su metodología.

Esta versión del IDC deja al Quindío en el décimo puesto con 4,78 puntos sobre diez, por debajo de Bogotá y Antioquia que están en los dos primeros lugares y de Caldas y Risaralda que fueron tercero y quinto respectivamente. Sin embargo, el gran aporte del documento está en la información de cada uno de sus pilares y variables. En primer lugar, comparado con 2015, mejoramos posiciones y puntajes en salud, infraestructura, sostenibilidad ambiental y tamaño del mercado; conservamos el mismo puesto (11) en educación superior y capacitación, pero bajamos en puntaje (de 4,66 a 4,45), lo cual es un retroceso. De igual forma, en las últimas dos mediciones de sofisticación y diversificación e innovación y dinámica empresarial conservamos los puestos 18 y 9 respectivamente, pero con bajos puntajes, resultados que sugieren, en sofisticación y diversificación (3,52 puntos), una baja complejidad en la producción de bienes y servicios por parte de nuestros empresarios, y en innovación y dinámica empresarial (2,44 puntos), un rezago preocupante.

Otro aspecto donde se empeoró es en la calidad y capacidad de las instituciones públicas al pasar del primero (2015) al cuarto puesto (2016). Uno de los casos más críticos se dio en educación básica y media al bajar del puesto 12 al 18 y al pasar de 5,40 a 4,94 puntos respectivamente, cifras que dejan como corolario que si queremos mejorar en competitividad hay que fortalecer la educación básica y media, mejorar la educación superior y apropiarnos de la innovación.

Estos resultados develan las serias limitaciones que acusa nuestro tejido empresarial lo que amerita un propósito colectivo que nos lleve a: que los gobiernos territoriales den prioridad de una vez por todas a la formulación y ejecución de una política de fortalecimiento empresarial, que se active la Comisión Regional de Competitividad e Innovación, que se trabaje por el mejoramiento de la productividad y competitividad empresarial, que se apoye la consolidación de cadenas de valor y se organicen clústeres locales, pero sobre todo, que haya voluntad política de transformar la educación a todo nivel, fomentar la ciencia y la tecnología, y crear una cultura de la innovación.

De qué nos sirve contar con el IDC desde 2013, con el Escalafón de la competitividad de los departamentos en Colombia de la Cepal desde el año 2000 y con el Estudio del Doing Business desde 2010, ¿si esta información no la utilizamos para formular los planes de desarrollo y si los gobiernos, universidades, gremios y empresarios no la usan para reaccionar y reorientar lo que vienen haciendo y no funciona?

Armando Rodríguez Jaramillo.
Director de NaoClúster.

Deja tu comentario y haz clic en los botones de redes sociales y comparte el artículo con tus amigos. Gracias.


Notas del Congreso Nacional de Iniciativas Cluster

28 de noviembre de 2016 / No Comments
El Primer Congreso Nacional de Iniciativas Clúster -INNclúster- trajo la creación de un espacio de encuentro y diálogo nacional en torno a las aglomeraciones empresariales que deberá tener continuidad y proyección en el tiempo y que servirá  para difundir la cultura de la competitividad, productividad e innovación.  

INNclúster, organizado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo e INNpulsa Colombia, se realizó en el auditorio Luis Carlos Galán Sarmiento de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá el 23 de noviembre último con asistencia de aproximadamente 250 personas de los gobiernos nacional y territoriales, cámaras de comercios, organizaciones gremiales, comisiones regionales de competitividad, invitados y algunas universidades y empresarios, lo que denota el interés alrededor de este tema.

Al observar el contenido del Congreso mucho queda por evaluar. Primero, la necesaria intervención de la Ministra María Claudia Lacouture y del Ministro de Economía, Fomento y Turismo de Chile Luis Felipe Céspedes sobre desarrollo productivo e iniciativas clúster mostraron el marco de política en ambos países y la experiencia de los australes en la gestión de clúster en los últimos gobiernos.

El panorama internacional.

El panel del panorama mundial de los clústeres dejó interesantes posturas de Alberto Pezzi sobre la experiencia en Cataluña, Juan Carlos Marshall profundizó en el caso chileno y Rolando Zubirán Robert expuso la particular forma de trabajar en México, país donde empresarios y academia son protagonistas de los clústeres mientras el gobierno asume el rol de facilitador. El panel contó con la moderación de Marco Dini que introdujo al auditorio al escenario internacional de las aglomeraciones de empresas y extrajo conclusiones con una amena síntesis.

El escenario nacional.

El panel sobre el Sistema Nacional de Competitividad (SNC) y su rol en las iniciativa clúster con la participación de la Alta Consejería Presidencial para el Sector Privado, Competitividad y Equidad, DNP, Confecámaras, Consejo Privado de Competitividad y Colciencias, se caracterizó por una mirada minimalista de las entidades de gobierno del SNC, sistema al que le cuesta integrarse con las regiones, excepto por la labor que desarrolla el MinCIT y las entidades que gravitan a su alrededor que intentan impulsar las rutas competitivas y el PTP. Por su parte, el Consejo Privado de Competitividad y Confecámaras expusieron puntos de vista insuficientes para motivar al debate e invitar a la reflexión. Fue un panel que sirvió para exponer lo que cada uno hace o dice hacer.

Las cuatro sesiones paralelas denominadas: conexión con el mercado, gestión del territorio, sofisticación de la cadena de valor y financiación, a pesar de la participación de algunas empresas, estuvieron copadas por entidades de gobierno y gremios. A este tipo de sesiones debería invitarse a universidades y centros de pensamiento e investigación con el fin de enriquecer el acervo conceptual, sería pasar de la plana exposición de la gestión institucional al debate y la sana confrontación de las ideas superando la aparente prevención que hay por contradecir a los funcionarios estatales que se concentran en exponer la política pública y los mecanismos de fomento.

La presentación de los resultados preliminares del Sistema de Seguimiento, Medición y Evaluación de Iniciativas Clúster por parte de INNpulsa y la consultora Clúster Development creó expectativa y deja mucho por analizar. Sería bueno que estas entidades, junto con la Red Clúster Colombia, publicaran un informe sobre los resultados alcanzados con el fin de estudiarlos con detenimiento. De todas formas, este es un instrumento que hacía falta y servirá para retroalimentar la gestión, aplicar correctivos y aprender de las mejores prácticas y de los fracasos presentados.

El reconocimiento a los clúster.

Por último, creo que fue prematuro el reconocimiento a las iniciativas clúster en Colombia. Si bien las escogidas como finalistas tienen merecidos logros, también es cierto que apenas se empieza con el Sistema de Seguimiento, Medición y Evaluación de Iniciativas Clúster (SSME) por lo que aún no se tienen los elementos suficientes para hacer una selección entre las más de medio centenar de iniciativas clúster que ingresaron información a la plataforma del SSME.

Otro aspecto por subsanar, es encontrar una forma equitativa de comparar las iniciativas, pues no es procedente cotejar clústeres que agrupan firmas que hacen parte de grandes organizaciones empresariales, algunas de ellas multilatinas, que llevan años exportando y que cuentan con el apoyo de gobiernos territoriales, universidades, centros de investigación y gremios de gran capacidad institucional, con clústeres formados por pequeñas empresas en territorios que acusan debilidades institucionales. El reconocimiento hecho, si bien no quita valor a los finalistas, es inequitativo y no refleja la heterogeneidad y diversidad de las iniciativas clúster en Colombia.

Barranquilla 2017.

El Segundo Congreso de Iniciativas Clúster el año entrante en Barranquilla será una excelente oportunidad para conocer las iniciativas que lideran entidades como la Cámara de Comercio de esa ciudad y de avanzar en la comprensión de este espacio de encuentro necesario para el fortaleciendo de la competitividad empresarial, apropiación de la innovación e inserción de nuestras empresas en las cadenas globales del comercio.

Armando Rodríguez Jaramillo
Director de NaoClúster - armando@naocluster.com

Deja tu comentario y haz clic en los botones de redes sociales y comparte el artículo con tus amigos. Gracias.



No hay nada mas social que una empresa

14 de noviembre de 2016 / No Comments

Por siempre me he atrevido a afirmar que no hay nada más social que una empresa ya que son organizaciones privadas revestidas de un profundo interés público, aseveración que a muchos les pone los cabellos de punta.

Y es que no hay nada más social que una empresa porque ellas compran insumos que transforman en bienes o servicios que satisfacen las necesidades de la sociedad. Para que este ciclo se dé, demandan talento humano y conocimiento a cambio de salarios que impactan el poder adquisitivo de las personas generando capacidad de demandar productos elaborados por otras compañías. Así que las empresas producen lo que la sociedad necesita y de ellas depende su nivel de ingresos, lo que me conecta con lo que dijo el profesor Ricardo Hausmann en una entrevista reciente concedida al diario El Tiempo en Medellín: En toda sociedad las cosas que la gente necesita se consiguen porque otra gente las produce o las provee”.

Pero las empresas también son asuntos públicos porque invierten en negocios e innovación con la capacidad de influir en la calidad de vida a través de producto buenos y empleos estables y bien remunerados. A su vez, se pueden convertir en interlocutores de intereses corporativos participando en asociaciones y gremios, y sirviendo de voceras de intereses colectivos mediante la creación de liderazgos sociales.

Hacia un nuevo paradigma.

Hoy es necesario hacer una profunda reflexión sobre el papel del mundo empresarial. Si bien la empresa no ha estado en el centro de las teorías económicas y administrativas, esta situación ha cambiado en las últimas décadas con el desarrollo de conceptos como competitividad, productividad, innovación y clúster. En consecuencia, hay que validar a las empresas como la célula básica del sistema productivo y la competitividad, lugar donde se dan las innovaciones que incentivan cambios en consumos y comportamientos sociales.

El invento del automóvil cambió la forma de transportarnos y el de la Internet y las tecnologías de la información y las comunicaciones la forma de comunicarnos y relacionarnos.

De ahí que nos hallamos ante el desafío de redefinir el rol de las empresas y empresarios, ya que de su desempeño colectivo depende en gran parte el bienestar social.

Es hora que el sector productivo sea medido con otro rasero. El mundo cambió y el discurso que señala a los trabajadores como explotados por patronos capitalistas es un argumento de ideologías políticas que empieza a ceder terreno. A las firmas hay que observarlas y valorarlas con base en una nueva narrativa que las ubique en el sitio que les corresponde en la sociedad.

La actividad económica está sujeta a riesgos e incertidumbres que tienen la capacidad de ocasionar pérdidas y de abrir nuevos caminos que, en su conjunto, marcan la dinámica económica de las regiones. Así que buena parte del futuro depende de la vitalidad de nuestro tejido empresarial, de su capacidad de respuesta a los cambios en la economía y a la evolución de las preferencias de los clientes, de su adaptación a las restricciones del entorno originadas en determinantes globales o locales, en fin, de las soluciones imaginativas, innovadoras y responsables que asuma para seguir produciendo en un entorno incierto y aprovechar las oportunidades que plantean los negocios.

Y como no hay nada más social que una empresa y estas son organizaciones de interés público, tengamos en cuenta que la calidad de vida, el poder adquisitivo de las personas y su acceso a la modernidad depende en grado sumo de sus compañías y de la complejidad de sus productos. En regiones con firmas dedicadas a producir bienes básicos predominan salarios bajos y menor nivel de vida; en contraposición, regiones con empresas que producen bienes elaborados a través del uso del conocimiento, innovación y tecnología, las escalas salariales son mayores y su calidad de vida también.


Armando Rodríguez Jaramillo
Director de NaoClúster

Deja tu comentario y haz clic en los botones de redes sociales y comparte el artículo con tus amigos. Gracias.






Algo pasa en el Valle del Cauca

14 de octubre de 2016 / No Comments

Algo pasa en el Valle del Cauca, es la percepción que queda al visitar su territorio y al ver lo que dicen los medios de comunicación sobre su dinámica económica, percepción que ratificó el Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cali, Esteban Piedrahita Uribe, en su intervención sobre iniciativas clúster en el Foro Valor Compartido realizado el 10 de octubre bajo el auspicio de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Si bien es cierto que este departamento vivió tiempos de ingrata recordación por cuenta del narcotráfico y la corrupción política, no lo es menos que se siente un renacer bajo el liderazgo de una dirigencia que se la juega por un futuro promisorio.

Hoy el Valle nos sorprende con una renovada narrativa del desarrollo productivo enmarcada en las tendencias globales de la competitividad e innovación empresarial, con iniciativas clúster que articulan proveedores y compradores con el apoyo de entidades gubernamentales, gremiales y académicas que contribuyen a fortalecer la competitividad empresarial y mejorar el entorno para los negocios.

Dos de sus más emblemáticas intuiciones, la Cámara de Comercio de Cali y la Agencia de Promoción de Inversión en el Pacífico Colombiano, Invest Pacífico, impulsan el desarrollo de clústeres en el territorio vallecaucano a través de una estratégica campaña de difusión y de márquetin territorial que persigue robustecer las empresas existentes y atraer inversión nacional e inversión extranjera directa a un departamento de inmejorable posición geográfica con un puerto en expansión como lo es Buenaventura, ventana hacia la cuenca del Pacífico.

Cámara de Comercio de Cali.

No es más que entrar al portal de la Cámara de Comercio de Cali para encontrar una acertada descripción de las cinco iniciativas clúster que  promueve: Bioenergía (empresas relacionadas con el proceso de generación de energía eléctrica y biocombustibles a partir de biomasa - vegetal, forestal, animal, pecuaria), Excelencia Clínica (empresas de prestación de servicios clínicos/médicos especializados), Proteína Blanca (producción de huevo, carne de pollo y cerdo en el departamento, así como las empresas dedicadas a las actividades y servicios de apoyo como alimentación, vacunación, sacrificio, refrigeración industrial, empaques y transporte especializado), Belleza y Cuidado Personal (producción de cosméticos y artículos para el cuidado personal, junto a proveedores de empaques, químicos, ingredientes naturales y los distintos canales de distribución) Macro snacks (alimentos procesados empacados y bebidas no alcohólicas, de fácil acceso para el consumidor y que no requieren preparación).


Invest Pacífico.

Pero además de este portafolio, Invest Pacífico tiene en su portal otras cuatro iniciativas clúster: Frutas frescas (se orienta a aprovechar el potencial agroecológico para crear un plataforma ideal para la producción de frutas para el consumo nacional e internacional), BPO, ITO & KPO (operaciones de tercerización de servicios utilizando las tecnologías de la información y las comunicaciones), Logística (consolidar con estándares internacionales la plataforma logística intermodal que de hecho es el Valle del Cauca optimizando puerto, zonas francas, parques industriales, concesiones portuarias marítimas y de aeropuertos y su red de vías en doble calzadas) y el Metalmecánico y Automotor (integra a la industria siderúrgica con sectores demandantes de insumos de esta como el automotor, manufacturera, construcción, minería y agricultura).

Es una estrategia de desarrollo productivo que empieza a dar frutos y vincula a las empresas en las cadenas globales de valor aprovechando los TLC y la Alianza Pacífico.

Definitivamente la tarea que hacen la Cámara de Comercio de Cali e Invest Pacífico es visionaria y estructural. El país debería otear hacia el occidente para conocer cómo se organiza una región que busca progreso y bienestar a través de iniciativas clúster con el objeto de usar la innovación, aumentar la competitividad y productividad, diversificar la canasta exportadora y alejarse de la dependencia de los commodities minero energéticos en la que se sumió la economía nacional.

Parodiando un popular dicho de esa región, solo resta decir: al que quiera más, que le piquen caña.

Armando Rodríguez Jaramillo.
Director NaoClúster - armando@naocluster.com

Deja tu comentario y haz clic en los botones de redes sociales y comparte el artículo con tus amigos. Gracias.

   

Macrosnacks, mejor clúster del país.

11 de octubre de 2016 / No Comments

El clúster de los Macrosnacks del Valle del Cauca, impulsado por la Cámara de Comercio de Cali e Invest Pacífico, recibió este 10 de octubre el III Premio Valor Compartido en la categoría de mejor clúster del país otorgado por la Cámara de Comercio de Bogotá en el Foro Clúster y Valor Compartido que se realizó en la capital, evento que contó con la presencia del doctor Christian Ketels, Presidente TCI y Asociado Principal del Institute for Strategy an Competitivesness del Profesor Michael Porter con la conferencia “Estrategia de Especialización Inteligente e Iniciativas Clúster”.

El Premio fue creado en 2013 por para promover una nueva cultura empresarial basada en las compañías como protagonistas del bienestar de la sociedad, un reconocimiento a las empresas que a partir de un negocio rentable logren mejorar las condiciones sociales, económicas o ambientales del país. En esta ocasión también se premió la mejor Iniciativa Clúster del país.

El clúster ganador fue uno de los cinco finalistas entre 25 postulaciones realizadas al mencionado premio. Las otros finalistas fueron: Creatic (Popayán), Energía (Medellín), Industrias Creativas y Contenidos (Bogotá) y Kaldia para los cafés diferenciados (Quindío), todos ellos con un importante recorrido, un gran respaldo institucional y con empresas comprometidas.

El término macrosnacks hace referencia a los alimentos procesados empacados y a las bebidas no alcohólicas, de fácil acceso para el consumidor y que no requieren preparación. El Clúster está integrado por 14 empresas de confitería, 10 de frituras y extruidos, 4 de frutos secos, 6 de bebidas y lácteos, 88 de panadería, pastelería y galletería, 15 de cultivo de frutas y snacks derivados de fruta, 11 de edulcorantes, 12 de molinería, 14 de aceites y extractos y 23 de empaques y gráficas.

Tomado de Invest Pacífico http://bit.ly/2dGbqaT 

Eventos de esta naturaleza, como el realizado por la Cámara de Comercio de Bogotá, hacen visibles los logros alcanzados por las 83 iniciativas clúster registradas en la Red Clúster Colombia y permite compartir experiencias exitosas y fomentar la consolidación de organizaciones clúster a lo largo y ancho del país.

Armando Rodriguez Jaramillo
Director Naoclúster - armando@naocluster.com

Deja tu comentario y haz clic en los botones de redes sociales y comparte el artículo con tus amigos. Gracias.

El enemigo es la pobreza

5 de octubre de 2016 / No Comments
Tomada de Pixabay
En los últimos meses han salido algunas publicaciones que dan cuenta cómo evolucionan los países en materia de competitividad e innovación. Informes como el Anuario Mundial de Competitividad (IMD) 2016, Índice Mundial de Innovación 2016 y Reporte Mundial de Competitividad 2016 - 2017 (FEM) dejan ver que mientras estamos sumergidos hablando y reahablando sobre acuerdos de paz, comisiones negociadoras, gobierno y oposición, tribunales especiales, derechos humanos, reformas constitucionales, plebiscito y muchos otras cosas que nos enfrentan a unos con otros, sin distingo de credo, militancia política, amistad ni familia, el mundo yira y yira como dice el tango de Enrique Santos Discépolo.

Algún día de un año de este siglo nos daremos cuenta que nuestro enemigo es la pobreza, que mientras nos enredamos en un debate político que sólo busca el poder y disertamos sobre lo divino y humano entre ofensas y agresiones en defensa de la paz (vaya paradoja), hay países concentrados en innovaciones y tecnologías de punta para la producir bienes y servicios en empresas competitivas que generan riqueza y empleos de calidad.

Un país dedicado por décadas a la politiquería y con numerosos conflictos de toda índole está severamente limitado para avanzar en temas de desarrollo a la velocidad que lo hacen los que entendieron que el progreso está ligado a la educación y el conocimiento. No sé para dónde nos conduce esta vorágine, pero es urgente que nuestros dirigentes le dediquen tiempo y esfuerzos a los asuntos del desarrollo productivo, a la especialización inteligente de las regiones, al mejoramiento de la educación, a la apropiación social y empresarial de la innovación, a organizar cadenas de valor y clústeres regionales, a producir para exporta, en fin, a fortalecer el tejido empresarial, única forma de crear riqueza y empleo

Hace un mes Andrés Oppenheimer publicó en el Nuevo Herald el artículo “Colombia: un país monotemático” en el que opinó sobre el proceso de paz y el plebiscito a raíz de una entrevista que le hizo al Presidente Santos. En esa ocasión, el periodista argentino dijo: 

Colombia debería dejar de ser un país monotemático, y empezar a hablar de otros temas igualmente importantes, como diversificar su economía y mejorar sus niveles de educación e innovación. El 83 por ciento de las exportaciones de Colombia son materias primas.

Y durante los últimos tres años, el país ha cortado algunos fondos de investigación y desarrollo. Mientras que Israel y Corea del Sur invierten más del 4 por ciento de su producto bruto en investigación y desarrollo, Colombia invierte solamente el 0.2 por ciento.

Por supuesto, reducir el conflicto armado –no estoy usando la palabra “terminar”, porque me temo que eso sería demasiado optimista– es importante. Pero diversificar la economía y mejorar la educación para aumentar sus exportaciones de productos sofisticados sería tanto o más importante para reducir la pobreza, y muy pocos están hablando de eso.”


Armando Rodríguez Jaramillo
Director NaoClúster

Deja tu comentario y haz clic en los botones de redes sociales y comparte el artículo con tus amigos. Gracias.

Emprendimientos focalizados

3 de octubre de 2016 / No Comments

Tomada de Pixabay 
Con frecuencia se tiende a pensar, cuando de emprendimiento y emprendedores se habla, en ideas de negocio que impulsan personas jóvenes que quieren crear empresa. Sin embargo, estos dos términos tienen connotaciones mucho más amplias puesto que hay emprendimientos con nuevas líneas de negocios al interior de las empresas y también  emprendedores de todas las edades.

Luego de esta reflexión de contexto, quiero referirme a que unos son los esfuerzos enfocados a fomentar emprendimientos y otros diferentes los dirigidos a fortalecer las empresas existentes. A los emprendimientos se les reconoce un mayor potencial para introducir en el mercado ideas innovadoras de alta productividad y modelos de negocio de rápido crecimiento y gran impacto, sin que esto se deba entender que todos los emprendedores piensan en organizaciones innovadoras de crecimiento significativo.

Por consiguiente, el desafío que enfrentan las políticas de emprendimiento está en separar las ideas de negocio que generarían empresas innovadoras con un elevado potencial de crecimiento de las que conducen a unidades convencionales que lo harán dentro del promedio de la economía. Esto demanda el diseño de instrumentos de apoyo focalizados a los emprendimientos más atractivos dejando de lado la aplicación de apoyos genéricos que, si bien son poco exigentes, no dejan de ser riesgosos por cuanto pueden terminar fomentando negocios de restringida rentabilidad vulnerables al fracaso.

De acuerdo a Confecámaras[1], en Colombia “sólo el 30% de las empresas sobreviven a los cinco años”, situación que trae consigo un gran impacto socioeconómico ante el cierre y liquidación del 70% de unidades productivas en sus etapas tempranas. Esto significa una tragedia de enormes proporciones para los emprendedores, máxime cuando una de las principales fallas del mercado, cual es la dificultad de financiación, les hace exponer su patrimonio como garantía crediticia ante el sistema financiero, recurrir a préstamos en su círculo familiar o allegados que se apalancan en la confianza o tocar las puertas del endeudamiento extrabancario con intereses de usura.

Así que los incentivos genéricos de uso corriente, como la disminución de trámites para crear empresa, líneas de financiación con subsidios para las firmas más pequeñas sin reparar en el potencial de los negocios y la exención de impuestos para todas las actividades económicas, tienden a estimular la aparición de empresas de baja productividad y poca rentabilidad con grandes riesgos de supervivencia.

De ahí que sea necesario, reitero, dejar de lado los incentivos genéricos para focalizar apoyos a los emprendimientos en negocios atractivos y de futuro, de preferencia integrados a las cadenas de valor de clústeres con algún grado de madurez y una masa crítica de firmas consolidadas, con especial énfasis en los eslabones que registran bajo número de empresas y a la prestación de servicios (externalidades) por fuera del “Core business” o negocio principal de la cadena de valor.   

Un papel útil en este sentido lo juegan los fondos de capital de riesgo que participan en los procesos de selección de emprendimientos atractivos para poner sus recursos con el fin que salgan adelante y su inversión brinde réditos, alternativa diferente a la de la rigidez de los sistemas de créditos tradicionales que le hacen el esguince a la financiación de ideas innovadoras por cuanto su negocio no es invertir, es colocar sumas de dinero con el menor riesgo posible.

Otro instrumento interesante que ha demostrado su efectividad, son las incubadoras de empresas que propician ambientes adecuados para el despegue en los difíciles primeros años de vida de los emprendimientos, para lo cual podría ser interesante cambiar el modelo de pago de una cuota de estadía por sus servicios para pasar a incentivar a las incubadoras con contratos que las vinculen al éxito de las empresas.

Armando Rodríguez Jaramillo.
Director NaoClúster.





[1] Palabras de Julián Domínguez Rivera, Presidente de Confecámaras, en el discurso de clausura del Congreso  Anual de Confecámaras el 2 de septiembre de 2016 en Cartagena.

Fiebre de clúster

29 de septiembre de 2016 / No Comments
Tomada de Pixabay
En el país se viene hablando con mayor énfasis de iniciativas clúster (IC) desde que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, INNpulsa Colombia y las cámaras de comercio realizaron el Programa Rutas Competitivas que formuló iniciativas de refuerzo a la competitividad en más de veinte departamentos, en los que, algunas de ellas, empiezan a organizarse como clústeres con cierta articulación en la cadena de valor y ejecución de acciones estratégicas que fortalecen la competitividad de las empresas y mejoran el entorno.

Este esfuerzo se ve complementado con la estructuración del Sistema de Seguimiento, Monitoreo y Evaluación a través de una alianza entre el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, INNpusa Colombia, el Consejo Privado de Competitividad y la Red Clúster Colombia para que, soportado en una metodología uniforme, se levante información estratégica del impacto de las IC en la realidad empresarial de cada región, registrando logros y casos de éxito, así como aspectos a fortalecer y corregir. Y mientras esto sucede, se anuncia el primer Congreso Nacional de Clúster para el 23 de noviembre de 2016 y la escogencia de Bogotá como sede vigésimo Congreso Mundial de Clúster entre el 7 y 9 de noviembre de 2017 (Conferencia Global de TCI Network).

Así que la consolidación de clústeres como instrumento de desarrollo productivo de las últimas décadas en países europeos y norteamericanos, y la experiencia por más de 10 años de “Medellín ciudad clúster” con sus iniciativas en energía eléctrica, servicios de medicina y odontología, sistema moda, construcción, turismo de negocios y tecnología, información y comunicaciones, empieza a ser replicado en varios departamentos con un entusiasmo contagioso.

Sinónimo de modernismo.

Pero hay que evitar que las IC se vuelvan sinónimo de modernismo para no socavar el potencial que tienen de sofisticar y diversificar el aparato productivo colombiano, de contribuir al desarrollo económico de las regiones y de superar las fallas de mercado que impiden mejorar la competitividad y aumentar la productividad de las empresas. Es por esto que es incomprensible que haya planes de desarrollo territoriales con metas de crear clústeres como si esto se pudiera hacer por decreto o a través de ordenanzas y acuerdos. Y como si fuera poco, se oyen curiosas propuestas de hacer un clúster de clúster que aglutine a los existentes en una región o de conformar el clúster social o ambiental o de la tercera edad.

Como lo traté en Los Clústeres son realidades económicas, estos existen como aglomeraciones de empresas que participan en un mismo negocio sobre un territorio, por lo que no se crean por decisión de autoridad alguna, aunque si son susceptibles de ser organizados por voluntad política.

Más vale entonces que nos ocupemos en crear capacidades institucionales, metodologías para el mapeo de empresas, identificación de cadenas de valor con los negocios y mercados que atienden, análisis estratégicos y segmentación de negocios, definición de áreas de mejora y planes de acción, formulación de una cartera de proyectos con compromisos y financiación, conformación de un equipo técnico con su respectivo management clúster y un modelo de gobernanza que articule a entidades de apoyo (gobiernos, gremios e instituciones de formación y oferentes de tecnología y conocimiento) y empresarios para la toma de decisiones y la definición de criterios para pertenecer al clúster con sus respectivos roles y responsabilidades.

Instrumento de cambio estratégico.

No basta con dar bautizo de clúster a cada grupo de empresas que coinciden en un determinado negocio, sino que hay que darnos a la tarea de organizar procesos no pocas veces complejos que requieren visiones de mediano y largo plazo y voluntades políticas para realizarlos. Tengamos de presente que esto se hace con talento humano, conocimiento y con mentes abiertas y colaborativas, que los clúster son instrumentos de cambio estratégico y que no hay recetas mágicas ni modelos proforma que se puedan comprar y trasplantar a una región. De no entenderlo así, sólo tendremos empresas que producen bienes y servicios interactuando con proveedores y compradores sin ningún compromiso ni objetivo estratégico, guiadas únicamente por la oferta y la demanda y la necesaria rentabilidad inmediata.

Hay mucho tramo por recorrer y grandes retos que afrontar si queremos tener un modelo de desarrollo productivo regional con base en iniciativas clúster, no olvidemos que sin empresas no hay clúster y que sin estrategia no hay futuro.


Armando Rodríguez Jaramillo
Director de NaoClúster - armando@naocluster.com

Haz clic en los botones de redes sociales y comparte el artículo con tus amigos. Gracias.

El potencial del capital intangible

28 de septiembre de 2016 / No Comments

Nunca antes la humanidad había aquilatado de tal manera el papel del conocimiento y la innovación para mejorar la vida de las personas y de paso crear círculos virtuosos que se retroalimentan.

Esto plantea un reto de grandes dimensiones para países como los latinoamericanos que concentraron las opciones de generación de ingresos y crecimiento en la explotación de recursos no renovables como los minero-energéticos (petróleo, carbón, oro, cobre, etc.), bienes commodities en los que se compite con grandes volúmenes y bajos precios con el riesgo de contraer la llamada Enfermedad Holandesa que se manifiesta cuando los precios internacionales crecen y se expone al país productor a efectos negativo como el aumento del ingreso de divisas por exportaciones con la muy factible revaluación de la moneda local y contracción y pérdida de empleos en otros sectores productivos.

Zara mira hacia la sostenibilidad ambiental

26 de septiembre de 2016 / No Comments
Hablar de Zara es pensar en el grupo español Inditex fundado por don Amancio Ortega Gaona, uno de los hombres más adinerados del planeta, que hoy tiene más de 2.100 tiendas en cerca de 88 países.

Zara es una de las firmas de mayor innovación, que a partir de las necesidades del cliente y de la oferta, desarrolló un modelo de negocios que revolucionó el mundo de la moda rápida. Su accionar se fundamenta en un proceso permanente de retroalimentación de información en el que se diseña renovando la colección basada en la demanda, se fabrican series cortas para atender los nuevos criterios de compra, se surten las tiendas dos veces por semana a través de una logística eficiente e innovadora y se hace un análisis de venta diario en las tiendas que hay en los cinco continentes para conocer el gusto de los clientes.