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Turismo con aroma de café en el Quindío

28 de julio de 2015 / No Comments

Tomado de
www.fincaelocasosalento.com
 A pesar que el Programa Rutas Competitivas se inició hace tres años por iniciativa del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, INNpulsa Colombia y las cámaras de comercio, con la orientación metodológica de la firma consultora internacional Competitivesness, aún no es muy conocido por muchas entidades gubernamentales y empresarios, pese a sumar 57 Rutas Competitivas en 22 departamentos.

Sin embargo, al leer la crónica intitulada “Colombia siembra el turismo de café”, publicada el pasado 25 de julio por El País de Madrid, diario que junto con El Mundo son los más importantes de España y de los países hispanoparlantes, me convenzo que las Rutas Competitivas empiezan a dar frutos.

La oficina del futuro

24 de julio de 2015 / No Comments
La oficina tradicional se está transformando a gran velocidad. Así como en los ochenta y noventa se produjo un cambio en su arquitectura, distribución del trabajo y productividad con la aparición del  computador personal, la internet y el teléfono celular, hechos que fueron transformado el concepto del puesto de trabajo individual con secretaria, manejo de información impresa y comunicación presencial o por teléfono fijo, hoy asistimos, gracias a las tecnologías de la información y las comunicaciones, a una disrupción en los ambientes de trabajo y niveles de  productividad. 

De tal forma que la oficina tradicional empieza a ceder espacio ante un mundo cada vez más globalizado e intercomunicado gracias a la sofisticación del software, la tecnológica de los computadores, tabletas y dispositivos móviles, y a los servicios de computación en la nube, avances que permiten trabajar en cualquier parte y a toda hora, lo que ha creado una nueva cultura empresarial y laboral que se caracteriza por ser más colaborativa y horizontal, en contraposición a la convencional que es más individual y jerarquizada.

La asignación habitual de un trabajador, un puesto,  empieza a ser revaluada, por lo que el control sobre las horas-hombre de escritorio está perdiendo terreno. En las organizaciones con modelos futurista los puestos de trabajo individuales se sustituyen por salas de reunión que facilitan una mayor relación entre compañeros, situación que empieza a ser estudiada por las empresas que se dedican al diseño de mobiliario con el fin de producir lugares de trabajo colectivos y flexibles, en medio de ambientes agradables, que revalúan el tradicional nicho laboral hasta ahora determinado por mi silla, mi escritorio, mi computador y, hasta hace poco, mi secretaria.

Hoy coexisten potenciales lugares de trabajo por todas partes (una sala de reuniones, una cafetería, un bar, un parque), pues sólo se precisa de un dispositivo móvil y conexión a internet para tener la información que se necesita a la mano. No se depende de un lugar físico único, cada individuo elige donde trabajar por cuanto su oficina es portátil. Esta modalidad laboral, que exige un cambio de mentalidad del jefe y una gran responsabilidad del empleado, está transformando las relaciones laborales y elevando las tasas de productividad a niveles nunca imaginados.

De ahí que la nueva oficina es flexible, ya que no solo permite el teletrabajo, sino que también replantea el puesto fijo por las mesas sin dueños y libres de arrumes de papeles, desterrando los compartimientos individuales y las estructuras piramidales donde la categoría del cargo es sinónimo de más espacio, para darle valor al coworking y al hotdesking.


La oficina futurista requiere de espacios abiertos, con salas para que laboren equipo, enclaves de concentración, tecnología de punta, cabinas para videoconferencias, cafetería, zonas verdes y de relajación. En fin, espacios flexibles con potencial de incrementar la productividad hasta en un 20%

En consecuencia, la oficina de la próxima década no se parecerá en nada a la tradicional pues básicamente será un lugar de reuniones entre personas o por videoconferencias. Las nuevas tecnologías revolucionaran el mundo del trabajo y los negocios. Poco a poco se eliminará el work-face dejando de pagarle al empleado por su tiempo (8 horas en oficina) para remunerarlo por sus resultados. En este concepto ganará cada vez más espacio los dispositivos móviles, la comunicación audiovisual y las herramientas computacionales en la nube.

Estamos ante un mundo de posibilidades enormes, y entre más rápido nuestras organizaciones se  abran al cambio, más pronto nos adaptaremos a sistemas laborales más productivos y humanos.



Armando Rodríguez Jaramillo
Director NaoClúster - armando@naocluster.com

Fases de una Ruta Competitiva

23 de julio de 2015 / No Comments
En el artículo “Objetivo de una Ruta Competitiva” se expuso, que previo a la formulación de una Ruta, se deben identificar los clústeres regionales mediante un mapeo o screening con el fin de evaluarlos y seleccionar en cuál trabajar (ver: “Identificación de clústeresregionales en las Rutas Competitivas” y “Pasospara identificar clústeres regionales en las Rutas Competitivas”)

Una vez seleccionado el clúster, la formulación de su Hoja de Ruta tiene una duración aproximada de 8 meses, tiempo que se considera como el mínimo requerido para iniciar un cambio en los agentes del clúster y el máximo en que el equipo de gestores locales puede retener el interés y el proceso de facilitación del cambio.

La metodología contempla el desarrollo de tres fases secuenciales:

¿Cómo competir con tanta información?

21 de julio de 2015 / No Comments
El hombre siempre ha tenido la necesidad de transmitir el conocimiento, ya sea entre sus contemporáneos o de una generación a otra.

Las sociedades primitivas lo hicieron por medio de la oralidad, sistema limitado y subjetivo. Luego vino la necesidad de conservar el conocimiento a través de pictogramas y apareció la escritura cuneiforme seguida del papiro en el que civilizaciones como la egipcia y helénica plasmaron su sabiduría para almacenarla en rollos. La aparición de los códices, conjunto de pergaminos o pieles tratadas y cortadas de manera regular, cosidas por un lado y encuadernadas, ofreció a la escritura, a partir del siglo II de nuestra era, un medio más apropiado de conservación aunque el mismo pergamino en ocasiones fuera lavado y usado varias veces para volver a reescribir sobre él (palimpsesto).


Pero por lo precario de los medios utilizados, una significativa proporción del conocimiento de la humanidad y su sabiduría se perdido por acción de hongos e insectos que devoraron hojas escritas, como también por guerras, incendios, saqueos y censuras que terminaron por destruir para siempre lo más valioso de la humanidad: su conocimiento.

Innovaciones disruptivas.

La aparición del papel y la invención de la imprenta (siglo XV) posibilitaron la creación de libros y con ellos la supervivencia de la ciencia, literatura, filosofía, historia, registros nacionales, económicos y cuanto dato representa el conocimiento humano, situación que generó una revolución cultural de dimensiones tan grandes como la que estamos experimentando con los formatos digitales y la internet que nos permite disponer de una capacidad universal y prácticamente ilimitada de creación, almacenamiento, consulta y distribución de información.

No obstante los cambios de los soportes que contenían el conocimiento de la humanidad fueron innovaciones trascendentales y disruptivas, mucha información se perdido porque las decisiones acerca de qué se seleccionaba o se condenaba  a la desaparición estuvo sujeta a componentes ideológicos, religiosos y políticos. Fue así como el conjunto de conocimientos de la tradición oral no quedó en escritura cuneiforme, ni todo lo que así se escribió pasó al papiro, ni lo escrito en papiro llegó a los códices, ni todo lo de estos pasó por la imprenta, como tampoco el universo de los libros está en formato digital.

Los desafíos que nos plantea la información.

Así como fue un gran desafío para la humanidad decidir qué debía pasar de un formato a otro y qué se desechaba, la generación actual se enfrenta a millardos y millardos de terabytes de información que los formatos digitales tiene disponibles en la internet, siendo realmente titánico saber si lo que aparece en un buscador es útil y confiable, función que de alguna forma desempeñan las bibliotecas al seleccionar las obras, títulos y autores que deben y merecen estar en sus ficheros.

Pongo por caso, a manera de ejemplo, que al buscar “cuneiforme” en Google aparecen 464.000 resultados disponibles hallados en 0,40 segundos,  o  que al dar clic en “papiro” aparecen en el buscador 970.000 resultado en 0,34 segundo, cifras que terminan por someternos a dar una ojeada al primero o segundo pantallazo del buscador con sus 10 o 20 sitios web ante el “tsunami” de información que nos ofrece.

En un mundo definido como la sociedad del conocimiento y la economía del conocimiento, en el que uno de sus principales activos para innovar y competir es la información, la situación descrita nos plantea la necesidad de preguntarnos: ¿qué o quién clasifica la información en internet de acuerdo a su origen, calidad y confiabilidad?, y si fuera así, ¿con qué criterio se hace?

Si el estar en los primero lugares de los buscadores lo determina el posicionamiento SEO, que es el proceso de mejorar la visibilidad de un sitio web en resultados orgánicos de los diferentes buscadores, o el posicionamiento SEM, que es el uso de la mercadotecnia en buscadores web a través del pago por colocación en buscadores, entonces: ¿qué debemos hacer ante la magnitud de información clasificada mediante estrategias de posicionamiento por búsqueda y de mercadotecnia web y no mediante criterios de calidad y confiabilidad de la información? ¿No será que nos hemos adentrado en un mundo de manipulación comercial con saturación de información basura?

Armando Rodríguez Jaramillo
Director NaoClúster - armando@naocluster.com

Innovación en pocas palabras

19 de julio de 2015 / No Comments
El Diccionario de la Real Academia Española define innovación como la “creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado”, definición que introduce de forma taxativa que el producto nuevo debe tener aceptación en el mercado para que sea considerado como innovación, de lo contrario podríamos estar hablando de creatividad. Por consiguiente, la acepción se utiliza de manera específica en el sentido de nuevas propuestas y su implementación económica.

Otra definición más elaborada, que trae el Manual de Oslo[1], señala que  “innovación es la introducción en el mercado de un producto o proceso nuevo o significativamente mejorado o el desarrollo de nuevas técnicas de organización y comercialización”. Esta definición incluye diferenciaciones entre:

  • Innovaciones tecnológicas. Se refieren a las de producto, entendiendo por esto las destinadas a modificar las características y/o las prestaciones de los bienes y servicios.
  • Innovaciones de proceso. Son las relacionadas con la forma o los métodos de elaboración de los mismos.

Pero también enuncia otros cambios en áreas organizacionales y de comercialización, que podrían ser entendidos así:

  • Innovación organizacional. Es la aplicación de nuevos métodos organizativos, cambios en las prácticas de negocio, en la organización del lugar o espacio de trabajo y en las relaciones externas de la empresa.
  • Innovaciones en comercialización. Involucra la aplicación de nuevos métodos de mercadotecnia. Éstos pueden incluir cambios en el diseño y empaquetado del producto, en su promoción y colocación, y en las políticas de fijación de los precios de bienes y servicios.

En consecuencia, una invención no es aún una innovación, pues el concepto de invento se engloba desde las nuevas ideas hasta la construcción de prototipos o el desarrollo concreto de una concepción, pero en la fase previa al mercado. En cambio, se puede hablar de innovación en el sentido económico, recién cuando ella transforma el proceso de producción de algo en un bien aceptado por el consumidor.

Sin embargo, no podemos decir que la innovación sólo se da al interior de las empresas, esta también se puede presentar en forma de innovación social para  acciones que conduzcan a la búsqueda de soluciones para problemas y desafíos de la sociedad que no necesariamente están relacionados con el mercado, lo que nos lleva a casos como:

  • Innovación educativa. Cuando ideamos y aplicamos nuevos métodos de enseñanza que permiten mejores resultados en el proceso educativo.
  • Innovación territorial. Está en relación directa con la adopción de nuevas maneras de administración del territorio para su desarrollo.

Tenemos entonces en este sucinto texto dos grandes campos de intervención de la innovación referidos a ofrecer productos o servicios nuevos para satisfacer una necesidad del mercado y a brindar soluciones a los problemas de la sociedad, ambos, aunque de aparente naturaleza disímil, son de gran significado, pues en ellos se conjuga el potencial de la innovación para el desarrollo económico y las alternativas que propone para el  bienestar de la población.

Armando Rodríguez Jaramillo
Director NaoClúster - armando@naocluster.com


[1] El  Manual de Oslo (1997) recoge una serie de  Directrices propuestas para recabar e interpretar datos de la innovación tecnológica en una “Guía para la realización de mediciones y estudios de actividades científicas y tecnológicas”. Fue propuesto en 1997 por Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en elaboración conjunta con EUROSTAT.

Las regiones crecen con los clusters

17 de julio de 2015 / No Comments
 A partir de los años noventa el mundo empezó a familiarizarse con el término clúster gracias a los trabajos de Michael Porte y otros que hablaron de las ventajas competitivas de las empresas.

Clúster es un anglicismo sin traducción al español, que se refiere a la aglomeración de empresas en una determinada área geográfica integradas en una cadena de valor como proveedores y compradores, formando una masa crítica significativa que comparte información, que compiten produciendo bienes y servicios para mercados externos y que hacen parte de la economía del conocimiento a través del uso de la tecnología y la innovación. 

El puerto seco en La Tebaida empieza a ser realidad

15 de julio de 2015 / No Comments
El Presidente Juan Manuel Santos, en compañía del vicepresidente de la República, la ministra de Transporte y el presidente de la ANI, estuvieron ayer 14 de julio en el municipio de La Tebaida (Quindío) en el acto de entrega de la recuperación del transporte ferroviario entre el municipio de Zarzal (Valle del Cauca) y La Tebaida.

El Presidente Santos pone simbólicamente los
primeros ladrillos del Puerto Seco en La Tebaida
(fotografía publicada por el Diario La Crónica
 del Quindío el 15 de julio de 2015
Esta rehabilitación ferroviaria hará que nuevamente opere el tren entre el Quindío y el puerto de Buenaventura, lo cual permitirá que los departamentos del Eje Cafetero tengan una salida al Pacífico a través de un medio de transporte de carga más económico que el sistema carretero.

¿Cuántas horas al día usas tu intelecto?

12 de julio de 2015 / No Comments
¿Para qué neuronas, si no las uso?, ¿para qué ideas, si no las aplico?

Por lo general una persona duerme en promedio siete u ocho horas diarias, trabaja sentado, si labora en una oficina o lugar parecido, entre ocho y nueve horas, y destina de una a dos horas al consumo de alimentos, lo que nos dice que aproximadamente el 75% de las 24 horas del días las pasamos sin tener actividad física, situación que trae como consecuencias un aumento del riesgo de enfermedades crónica que se torna más crítico a medida que avanzamos en edad.

Pero si la inactividad o actividad física es factible de medir, la mental, que representa la esencia del ser humano, es realmente difícil de evaluar. Es por esto que cada uno de nosotros deberíamos hacer el intento, pero sin trampa, de calcular realmente qué tan dinámicos somos intelectualmente.

La actividad mental está relacionada de forma directa con el intelecto, con el conocimiento y capacidad de aprendizaje, con el potencial de creatividad, con el uso de nuestra imaginación y la posibilidad de innovar. De tal forma que así como podemos cuantificar nuestra actividad física, preguntémonos cuántas horas del día somos productivos mentalmente.


El mayor enemigo de la producción mental es la rutina y la pereza. La primera, nos automatiza, nos pone a repetir una labor una y otra vez sin tener necesidad de pensar, alcanzando muchas veces alta eficiencia pero con limitada creatividad. La segunda,  está relacionada con el adormecimiento de las ideas y la hibernación del intelecto, es más fácil hacer lo que nos indican u ordenan, o repetir lo que aprendí a hacer, que crear o pensar en algo nuevo.

Así que volvamos a las cuentas: ¿sabe usted cuantas horas del día está productivo mentalmente? Sería muy relevante medir cuántas ideas se nos ocurren, qué nuevos conocimientos adquirimos a diario, cómo usamos nuestra imaginación, qué tan innovadores somos. La mente es como un músculo, sino se usa se debilita y puede atrofiarse.

Que nuestro intelecto no se parezca a un carro estacionado. Estudios recientes dan cuenta que los automóviles particulares permanecen cerca del 90% del día estacionados: ¿Cuántas horas del día tienes parqueadas tus ideas, tu imaginación, tus conocimientos y tu creatividad?


Armando Rodríguez Jaramillo

Identificación de clústeres regionales.

9 de julio de 2015 / No Comments

El reforzamiento de la competitividad local se puede lograr mediante la realización de Iniciativas de Refuerzo a la Competitividad (IRC) con lo que se pretende implementar políticas de competitividad regional basadas en iniciativas de clúster con un enfoque de negocio.

Este proceso, que inicia con la evaluación previa de los clústeres regionales con el fin de seleccionar por cuál empezar, va más allá de un mapeo. El procedimiento se debe realizar con base en información confiable para que la decisión que tomen los agentes locales sea lo más objetiva posible, evitando al máximo las posiciones de carácter subjetivo o emocional, y aquellas motivadas por intereses particulares que favorecen a un determinado grupo o sector.

La promiscuidad del conocimiento

7 de julio de 2015 / No Comments

Estamos en un mundo cada vez más complejo, un mundo dominado por el conocimiento en el que navegan los clúster y sus unidades fundamentales que son las empresas, un mundo en el que el paradigma de la postmodernidad es el aumento de la productividad como clave del crecimiento económico.

Las economías no pueden crecer sostenidamente empleando más recursos, esto es, usando más trabajo, más energía, más insumos y más capital, pues este crecimiento es insostenible. En contraposición, se plantea la tesis que aumentar el bienestar es aumentar lo que producimos con los mismos recursos, es decir, que debemos acrecentar la productividad.

Pero para aumentar la productividad hay que echar mano de la innovación y del conocimiento transformado en tecnología. El gran aporte de las tecnologías de la información y las comunicaciones ha sido la democratización de la información, y con ello la oportunidad de poder acceder a un universo de datos y documentos a muy bajo costo.


Dicho de otra forma, los círculos virtuosos del progreso se dan cuando existe la oportunidad que las ideas de unos se crucen con las de los otros para generar una gran promiscuidad del conocimiento (en un periódico español se leía que hay que dejar que se hagan el amor la ideas para producir más ideas), lo cual fue posible gracias a la escritura, la imprenta, la mecanografía y la reprografía, y ahora con los computadores y la internet, lo que llevó a la necesidad de codificar el conocimiento, primero a través de enciclopedias y bibliotecas, hoy con buscadores como Google y bases de datos especializadas.

Este acceso fácil y económico a la información ha impulsado modelos de ciencia abierta en el que el científico vale por lo que publique, poniendo en dominio público lo que producen las mejores mentes. Esto ha inducido el desarrollo de plataformas de open innovation o innovación abierta, haciendo que las empresas adopten estrategias de colaboración abierta con el fin de compartir sus necesidades o problemas para que otras empresas, investigadores o centros tecnológicos aporten soluciones con base en sus experiencias y conocimientos.

La democratización de la información ha hecho que el conocimiento humano esté a alcance de todos  y que nos adentremos en una época en la que la invocación se multiplica a ritmos exponenciales para alcanzar mayores productividades que se traduzcan en mejoras en la competitividad y en el bienestar de la población.

Es por esto que hay que cambiar la actitud frente a la innovación, pues ella hace la diferencia entre la competitividad basa en producir grandes volúmenes a bajos costos, y la que se fundamenta en ofrecer bienes y servicios de alto valor agregado.


Armando Rodríguez Jaramillo

Retos de las empresas de familia

5 de julio de 2015 / No Comments


Las empresas de familia son un modelo de producción que merece atención especial.

Las empresas de familia son aquellas cuyo control es ejercido por un núcleo familiar y en las que dos o más integrantes participan significativamente de su dirección. Aunque no hay una definición clara, las estadísticas de la Superintendencia de Sociedades en Colombia señalan que son aquellas en la que más del 50% del capital pertenece a una misma familia.

La información disponible indica que en Colombia el 70% de las empresas (2009) corresponde a empresas de familia, cifra que está por debajo de países como Suiza, Estados Unidos e Italia que alcanzan porcentajes del 88, 96 y 99 respectivamente.

En cuanto a su antigüedad, en el mundo se presentan casos como el de la constructora japonesa Kongo Gumi, fundada en el año 578 y que suma 58 generaciones, la vidriera Garovier & Toso, creada en 1.295 y que tiene 28 generaciones o Tequila José Cuervo de Mexico que suma 9 generaciones desde 1.795. Los casos colombianos son más recientes, sobresaliendo Carvajal S.A. que se fundó en 1904 y cuenta con 6 generaciones. Otros ejemplos relevantes son: Corona, El Colombiano, Haceb, Leonisa, Cacharrería Mundial y Seguros Bolivar.


Los retos.

Pero las empresas de familia enfrentan retos difíciles de superar. El refranero popular dice que las empresas de familia las fundan los padres, las acaban los hijos y las venden los nietos”, aforismo que parece confirmase al ver estudios que dan cuenta que tan sólo el 30% de ellas sobreviven hasta la segunda generación y cerca del 13% llega hasta la tercera generación.

Estos negocios tienen su origen en un emprendedor cabeza de familia que decide iniciar un negocio. Con el tiempo la empresa y la familia crecen, y los hijos que han ido a la universidad desean aplicar lo aprendido, así que al intentar hacer cambios, es usual que se subvalore lo hecho por los mayores y se tache de obsoleto el modelo de administración y de negocio, o que por el contrario, se desaproveche la posibilidad de oxigenar la empresa con nuevas propuestas, lo que puede originar conflictos intergeneracionales. También es frecuente que estas empresas enfrenten falta de armonía familiar y conflictos entre sus miembros, desacuerdos que en ocasiones son trasladados a la organización en un intento por demostrar quién tiene más poder.

Otro aspecto a considerar es lo que suele suceder en el ámbito patrimonial, que a falta de una cultura de propietarios, carencia de accionistas formales, ausencia de asamblea general y junta directiva, y ante la existencia de gerencias heredadas y falta de auditorías, se termina por minar la confianza entre familiares creando disputas y rupturas. Esto sin contemplar los que pasa cuando se retira o muere el fundador de la empresa y hay necesidad de definir su continuidad.

Estas reflexiones, que no son de poca monta, deben conducir al diseño, por parte de las instituciones públicas, privadas y académicas relacionadas con el desarrollo productivo, de estrategias de acompañamiento a las empresas familiares mediante mecanismos de apoyo y capacitación a sus miembros en administración de negocios y en la solución de conflictos familiares-empresariales, con el fin de fomentar la permanencia, consolidación y crecimiento de las empresas de familia.

Armando Rodríguez Jaramillo
Director NaoClúster - armando@naocluster.com

La innovación no es moda ni tendencia

4 de julio de 2015 / No Comments
La innovación debería ser una cultura de vida fundada en un sistema educativo que potencie la creatividad y la imaginación que llevamos dentro para aportarle valor a la sociedad.

Es un hecho que la mayoría de personas y organizaciones empresariales desean mejorar. Las empresas que no introducen en su ADN la innovación son altamente vulnerables a quedar rezagadas frente a las que si lo hacen, y de esto hay ejemplos por doquier: Kodak, Blackberry y Nokia. Por consiguiente, podemos afirmar que las empresas que no innovan o que lo hacen menos rápido que la competencia poco a poco perderán vigencia y podrían desaparecer.

Pero para muchos la innovación es propia de cerebros extraordinarios, de mentes brillantes, que idean cosas complicadas que al resto de personas normales no se nos ocurren. Esto ha establecido una barrera mental, a veces infranqueable, que ha inducido a decir frases como:

  • Eso no es para nosotros.
  • Siempre lo hemos hecho así y nos ha funcionado.
  • Hacerlo es muy difícil, muy costoso y nos demandaría mucho esfuerzo.
  • Contratemos a un experto que nos diga que hacer. 

A los que así piensan, les digo que lo primero que hay que hacer es considerar la innovación como una cualidad innata del ser humano que nos ha permitido avanzar hacia eso que llamamos civilización y modernismo.

Lo segundo, es que la innovación debe ser una cultura desde la infancia y para toda la vida, hasta volverla una fortaleza en la edad productiva.

Lo tercero, es que la innovación no es algo que se hace de forma puntual, de vez en cuando, cada cierto tiempo. ¡No!, es un estilo de vida permanente, es lo que activa día a día mis neuronas para producir ideas y crear soluciones.

Así que hay que perderle el miedo e interiorizarla en nuestras mentes y organizaciones, hay que practicarla todos los días, en pocas palabras, los innovadores viven, sueñan y transpiran pensando cómo mejorar los productos y servicios del presente para crear valor y bienestar futuro.

Pero esto no es posible en el ámbito empresarial, si la innovación es tan sólo un compromiso de uno o dos loquitos que siempre están hablando de lo que se podría tener con este cambio aquí y ese ajuste allí. Para hacerlo se requiere de estrategia corporativa, compromiso directivo y participación de todos. La innovación nunca se detiene, es una habilidad que evoluciona de acuerdo a los retos y desafíos que debemos enfrentar, pues ella no es moda ni tendencia.

De tal forma que la capacidad de innovar marca la diferencia entre empresas y personas definiendo su nivel de competitividad. Pero tenga en cuenta que la innovación siempre está acompañada de múltiples intentos y no pocos fracasos. Llevar a la práctica una idea nueva hasta crear un producto o servicio que genere valor, puede estar, y de hecho lo está, lleno de reveses, que sino desfalleces, terminaran por enriquecer el resultado final.


Armando Rodríguez Jaramillo

Tatuaje para frutas y verduras

3 de julio de 2015 / No Comments
El tatuaje de frutas y verduras puede constituirse en una barrera de entrada de productos colombianos en fresco a los mercados internacionales.

Un tatuaje innovador.

Hace unos meses el diario español El Mundo publicó una nota sobre la sustitución del etiquetado tradicional para las frutas que observamos en algunos supermercados por un tatuaje fundamentado en una tecnología que permite marcar la piel de la fruta de forma permanente, indeleble, sin que esto represente riesgo alguno para el consumidor.

Paisaje turístico en peligro de extinción

2 de julio de 2015 / No Comments
La palma de cera del Quindío (Ceroxylon Quindiuense), reportada en 1801 por el naturalista alemán Alexander Von Humboldt a su paso por el Camino del Quindío en Salento, declarada “árbol nacional” de Colombia en 1985 por el presidente Belisario Betancur, constituye un elemento fundamental del maravilloso escenario natural que son las “Montañas del Quindío”, desacertadamente llamadas cordillera Central.

¿Quién no ha disfrutado de la esbeltez de este símbolo patrio y de la flora nacional, cuya presencia no pasa inadvertida cuando se asciende por encima de los 2.000 m.s.n.m.? Colombianos y forasteros hemos admirado incansablemente las espigadas palmas que se alzan 60 metros por encima del suelo en las montañosas del “Alto Quindío” y que sirven como iconos para promocionar al paradisíaco valle de Cocora en Salento.

Video del Instituto Humboldt en el que se explica de forma científica la situación de riesgo de extinción de Palma de Cera del Quindío 

La creatividad que llevamos dentro

1 de julio de 2015 / 1 Comment
La creatividad no es patrimonio exclusivo de las personas con mayor coeficiente intelectual ni de aquellos que han acumulado títulos universitarios ni mucho menos de los que se han formado como científicos. La creatividad es una característica innata del hombre, cualquiera que sea su raza, edad, grado de escolaridad, sexo, religión y ocupación.
Todos, absolutamente todos, tenemos la capacidad de ser creativos. Desafortunadamente muchos pasan por la vida sin darse cuenta de ello, creyendo que la creatividad es algo que tienen las personas exitosas, pero no es así, nacemos con el poderoso motor de la imaginación para transformar las ideas en cosas concretas.

Así que nuestro potencial creativo lo podemos descubrir siguiendo estos cuatro pasos:
  • Lo primero es detectar qué es lo que nos encanta, qué es eso que nos hace perder la noción del tiempo, ese algo que nos persigue a todas partes y que nos da vueltas en la cabeza.
  • Lo segundo es apasionarnos con lo que pensamos, no olvides que conocer tu pasión lo cambia todo, si no lo haces con entusiasmo no podrás recorrer los caminos de la creatividad.
  • Pero no solo la imaginación y la pasión son suficientes para ser creativos, necesitas también del conocimiento, por lo que el tercer paso es aumentar el grado de  comprensión sobre lo que nos interesa y apasiona. Esto se logra consultando en los libros, en internet, hablando con otras personas, explorando experiencias similares. El conocimiento es fundamental para avanzar en el proceso creativo.
  • Teniendo claro lo que nos gusta y apasiona, y habiendo profundizado en su comprensión, estamos listos para el cuarto paso que es actuar, tomar la decisión de hacer las cosas, arriesgarnos aún a costa de fracasar una y otra vez.

Es natural que tengamos miedo a equivocarnos en razón a obtuvimos malas calificaciones cuando nos atrevimos a contradecir al profesor, porque en casa nos recriminaron cuando tuvimos un desacierto, porque la sociedad nos señaló cando pensamos de forma diferente, porque en el trabajo nos llamaron la atención por pensar de forma novedosa. Pero ten en cuenta que si no te equivocas no es posible evolucionar. Para los grandes innovadores, los fracasos son la forma de descubrir lo que no funciona para no seguir haciéndolo, el fracaso nos permite explorar otras posibilidades impensadas de hacer lo que queremos lograr.

Recuerda que la creatividad es un proceso mediante el cual volvemos las ideas originales en realidades, agregándoles valor para mejorar nuestra vida.


Armando Rodríguez Jaramillo